La ruta del gas de Camisea inicia en el corazón de la Amazonía cusqueña con el Consorcio Camisea que extrae el gas del subsuelo. Sin embargo, para que esta energía llegue a encender una cocina o a mover un bus, debe atravesar un complejo sistema donde intervienen diversas empresas altamente especializadas.

Para entender el recorrido del gas de Camisea, es necesario dividir su cadena de valor en cuatro grandes etapas:
1. Producción (a cargo del Consorcio Camisea): Todo comienza en los yacimientos ubicados en el distrito de Megantoni (Cusco). Tras ser obtenido, el recurso es enviado a la Planta Malvinas. En esta instalación, el Consorcio Camisea se encarga de separar el gas natural en dos productos distintos: el gas natural seco y los líquidos de gas natural.
2. Transporte por ductos (a cargo de TGP): Una vez separados, ambos productos son entregados a una empresa independiente: Transportadora de Gas del Perú (TGP). Esta compañía es la dueña y operadora del ducto de gas (gasoducto) y el poliducto de líquidos. Su misión es transportar la energía de Camisea a lo largo de más de 700 kilómetros, cruzando la selva y los Andes peruanos.
El ducto que transporta los líquidos llega a la Planta de Fraccionamiento de Pisco, operada nuevamente por el Consorcio Camisea. Aquí, esos líquidos se procesan para producir diesel, nafta y GLP, este último se obtiene de una mezcla de propano y butano.
3. Distribución (a cargo de diversas empresas distribuidoras):
En el caso del gas natural seco, al llegar a la costa, TGP lo entrega a las empresas distribuidoras concesionarias, entre otras; Cálidda (Lima y Callao), Contugas (Ica) o Quavii (norte del país). Son estas empresas distribuidoras las encargadas de construir las redes de tubos debajo de las calles, conectar las tuberías a los hogares, abastecer a los grifos de GNV y facturar el consumo mensual a los usuarios.
Por otro lado, una vez producido en la Planta de Pisco, el GLP es adquirido y despachado en camiones cisterna y buques hacia las plantas de empresas envasadoras y comercializadoras mayoristas independientes. Son estas compañías las responsables de envasar el gas en balones de uso doméstico o distribuirlo a granel, llevándolo finalmente hasta las bodegas, estaciones de servicio y a la cocina de millones de peruanos.

La ruta del gas de Camisea es un esfuerzo logístico múltiple que no depende de una sola empresa. Productores, transportistas y distribuidores trabajan como un solo engranaje con el objetivo que el Perú cuente con energía más limpia, económica y continua todos los días.
09 de abril de 2026
Oficina de Comunicación Externa
Pluspetrol Perú